Nos manda hasta el fin del mundo... pero hasta el fin del mundo promete estar con nosotros.

Algunas veces es muy difícil estremecer nuestro corazón. No es natural que nuestros ojos vean la necesidad espiritual y motiven a nuestros pies a caminar y a nuestras manos a dar. Sin embargo el Espí­ritu de Dios nos mueve a misericordia, y en definitiva nos lleva a actuar como el Señor Jesús lo haría.

El domingo pasado Dios nos permitió escuchar una predicación sobre Mateo 28 “La Gran Comisión” (tristemente llamada la gran omisión). ¡Cuántas veces muchos de nosotros la hemos oído, y cuán pocos la han obedecido!

Como misioneros en proceso de salir al campo somos testigos de lo difí­cil que puede ser confiar en Dios en algunas situaciones, pero también podemos dar testimonio de Su fidelidad en nuestras vidas. Jesús dijo: “y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”, y lo estamos comprobando.

Damos gracias a Dios por los hermanos de la PIB de Puebla, por su hospitalidad, generosidad, y deseo de orar por nosotros. Así como por hermanos de diferentes partes de la república que están sirviendo al Señor como pastores, misioneros, movilizadores, y miembros de comités de misiones, con quienes convivimos por unos días en un congreso de misiones en Puebla la semana pasada.

Oremos por que el Señor siga levantando más siervos dentro de su iglesia dispuestos a anunciar las Buenas Nuevas.

En cuanto al proceso en el que estamos de preparar todo para tramitar los permisos de trabajo de Papúa Nueva Guinea, el Señor nos dio gracia en nuestro examen de inglés y obtuvimos los resultados que el paí­s nos pide. Se notarizó y tradujo toda la papelería necesaria. También Dios proveyó para el pago de los permisos. Sin embargo, certificar que la traducción al inglés es correcta parece que no lo puede hacer la persona que teníamos en mente debido a que la validez de su sello es limitada. Esto implica un poco más de tiempo y dinero ya que sólo hay una persona en Chihuahua que lo puede hacer.

Sabemos que Dios está en control de todos los detalles, así que confiamos en que lo veremos obrar también en esto.

Aquí hay algunas cosas por las que podemos orar juntos al Señor:

Que nuestra confianza en Él no mengúe sino se fortalezca en medio de los contratiempos que surgen.
Que provea lo necesario para los tramites de permisos, visas, vuelos, etc.
Que provea hermanos dispuestos a apoyar este ministerio.
Que envíe más obreros a su mies.
Que Él se glorifique en nuestras vidas.
 
Si Dios te llama a formar parte de este proyecto de alguna manera, por favor avísanos. Dios puede hacer grandes cosas con un corazón dispuesto.
 
Con amor,
Isaac, Claudia y Jacob Hernández

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