Unos dí­as aquí, otros allá...

Seguimos caminando de su mano

Nuestra querida amiga Kathy de Madang

Ya completamos nuestro primer viaje a conocer a las nuevas familias que vienen a servir como misioneros. Ojalá que pudiéramos decir que ya tenemos equipo, pero esto es casi tan complicado como buscar pareja. Estamos buscando dos familias dispuestas a hacer un compromiso de trabajo de equipo de al menos 15 años, compañeros que serán nuestra familia y amigos más cercanos. Seguramente pasaremos muchos buenos ratos con ellos, pero también tendremos malas rachas. Como en un matrimonio, tendremos que estar unidos en las buenas y en las malas, en la salud y en la enfermedad, y nuestro testimonio será un impacto (para bien o para mal) a la aldea. Así­ que no podemos decidir a la ligera.

Seguido llevamos nuestra mente a confiar en el Señor para su provisión de compañeros. Sabemos  que  Él  ya  penso  en  eso  antes que nosotros y

tiene resuelto los detalles, a su tiempo nosotros también lo sabremos. Por lo pronto estamos en la etapa de ¨las citas,¨ conociéndonos todos un poco más.

Dos cosas sobresalieron de este viaje. Isaac tuvo una evaluación de idioma de Tok Pisin, y ¡gracias a Dios hubo un buen progreso! Está en el nivel 8 de 9, ¨capaz medio¨, casi a punto de llegar al nivel que la misión nos pide para poder ir a una tribu. Eso nos animá muchísimo. Aún hay mucho que estudiar y aprender, pero vamos avanzando en el camino.

Otra es que pudimos ver a nuestros primeros ayudantes de idioma de nuevo, y ahora pudimos conversar más en Tok Pisin con ellos. Fue de mucho ánimo en ambas direcciones.

¿Qué sigue?

Un viaje de orientación a la tribu a finales de mes. Estamos preparándonos para estar 6 semanas allí. North Waghi, un lugar remoto del ya remoto lugar en el que estamos.

Tenemos cuatro objetivos principales. Convivir y trabajar con una iglesia conformada por creyentes nacionales. Progresar en el aprendizaje de Tok Pisin. Aprender de la experiencia de los misioneros en esa area. Experimentar cómo es vivir aislado entre gente tribal.

Así como Jesús dormí­a en la barca…

Estamos leyendo con Jacob un libro de historias bí­blicas. Ayer leíamos la historia de cuando Jesús calma la tempestad (Marcos 4). 
Aveces cuando miramos a nuestro alrededor, con tantos retos por delante, tantas cosas por aprender y hacer, nuestra economía que parece tan débil, podemos identificarnos fácilmente con estos hombres que gritaban -¨Maestro, ¿No te importa que nos ahoguemos?, sin embargo nuestro Dios nos recuerda con amor -¨Hijos, yo soy quien controla la tempestad, pueden descansar confiados en la barca¨.
¡Qué maravilloso! ¿Verdad?

Les compartimos algunas peticiones de oración:


– Por el viaje y tiempo en North Waghi, que Dios provea lo necesario y nos dé sabiduría para preparar nuestro equipaje y provisiones. Que nuestro tiempo ahí sea provechoso. 
– Por el aprendizaje de Tok Pisin e Inglés. 
– Por nuestros futuros compañeros de equipo.
– Por nuestra salud.
– Que nuestra fe siga fortaleciéndose. 
– Por provisión económica suficiente y sabiduría para administrar los recursos bien.
– Que seamos testimonio de un Dios vivo a otros.
 
¡Muchas gracias!

Isaac, Claudia, Jacob y Emma
Hernandáz
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